Se realiza en todo el cuerpo con aceite vegetal. Los movimientos y presiones aplicadas durante el masaje estimulan las funciones vitales del cuerpo. La fricción y los movimientos aplicados, generan calor y energia, que mueven y eliminan toxinas del organismo, mejora la circulación y el metabolismo, equilibra el sistema nervioso, purificando el cuerpo, el corazón y la mente.
El Masaje Ayurvédico restablece el flujo de energia vital en el organismo.
Es una purificación fisica y emocional, que restablece la inteligencia natural de autorregulación del cuerpo, proporcionando vitalidad, bienestar psicológico y lucidez mental.
El masaje tiene una larga historia en la India como parte íntegral de la medicina ayurvédica. Los médicos ayurvédicos recetan este masaje con el uso de fragancias, hierbas y aceites especialmente preparadas, diseñados para la constitución de cada persona.
La terapia del masaje es el auténtico corazón del sistema de curas ayurvédicas. Hoy en día, el masaje ayurvédico se da en la India y en todo el mundo como terapia preventiva para mantener la salud, y para despertar las energías latentes del cuerpo y la mente.
La Medicina Ayurvédica es reconocida formalmente por la Organización Mundial de la Salud como un sistema médico tradicional desde 2002. El Centro de Medicinas Alternativas y Complementarias (NCCAM) dependiente del Instituto de la Salud de los Estados Unidos, ubica al Ayurveda dentro de la categoría de los sistemas profesionales complementarios mayores.
Beneficios del Masaje Ayurvédico:
Reestablece la inteligencia natural de autorregulación del cuerpo, proporcionando vitalidad, bienestar psicológico y lucidez mental.
Ayuda a superar momentos de fatiga, estrés o depresión.
Tonifica los tejidos nerviosos y musculares, modera el proceso de envejecimiento y acelera la eliminación de toxinas del cuerpo.
Incrementa la circulación de la sangre y linfas, ayudando así a eliminar todo tipo de toxinas.
Estimula y favorece la circulación.
Promueve la vitalidad.
Facilita los procesos metabólicos.
Alivia dolores de cabeza, mareos, problemas visuales.
Modera el proceso de envejecimiento.
Alivia los dolores del cuerpo.
Reestablece el sueño.
Aumenta la inmunidad. Estimula la producción de anticuerpos y fortalece los componentes vitales del cuerpo.
Mejora el brillo de la piel.
Regula el sistema digestivo.
El Ayurveda (Ciencia de la Vida) sostiene que los dolores y males del cuerpo son causados por la obstrucción del flujo de Energia (Vayu) en el cuerpo.
Para el Ayurveda, la salud integral del cuerpo-mente, la vitalidad y el bienestar psicológico, dependen del balance de tres energías:
1) La energía del movimiento (Vata):. Es el movimiento interior, relacionado al sistema nervioso, el sistema cardiovascular, respiración, proceso circulatorio del cuerpo en general. En el nivel emocional/mental: Creatividad y Lucidez.
2) La energía de la transformación (Pitta). La digestión y metabolismo, nuestra capacidad de nutrición. Es el fuego transformador. En el nivel emocional/mental: Intelecto y emoción.
3) La energía de la estructura (Kapha). La estabilidad y fortaleza física, sistema muscular esquelético, tendones, articulaciones, etc. En el nivel emocional/mental: Memoria y compasión.
Las terapias ayurvédicas, tienen como finalidad, armonizar estas tres energías.
En el masaje se estimulan puntos vitales llamados marmas y tienen que ver con las uniones o puntos de encuentro de los cinco principios orgánicos (músculos, vasos, ligamentos, huesos y articulaciones). Estas uniones constituyen el asiento de la fuerza vital o prana. Cuando realizamos el masaje no sólo manipulamos los músculos, la piel y los huesos sino que también trabajamos con las energías físicas, mentales y emocionales.
El aceite más usado para todas las constituciones es el aceite de sésamo, que mejora la textura de la piel, el lustre y la vitalidad.
El sésamo contiene muchos nutrientes, incluidos el hierro, calcio, fósforo, magnesio y otros minerales. Contiene una encima especial que nutre muy bien el cerebro, razón por la cual se aplica en la cabeza y el pelo. Mejora la circulación, fortalece el sistema nervioso, posee propiedades calmantes y fortalecedoras. El aceite de sésamo también posee valiosas propiedades cosmetológicas ya que es rico en ácidos grasos esenciales y en vitamina E. Es el único aceite que penetra las siete capas de la piel nutriendo tejidos y órganos.
En el masaje se estimulan puntos vitales llamados marmas y tienen que ver con las uniones o puntos de encuentro de los cinco principios orgánicos (músculos, vasos, ligamentos, huesos y articulaciones). Estas uniones constituyen el asiento de la fuerza vital o prana. Cuando realizamos el masaje no sólo manipulamos los músculos, la piel y los huesos sino que también trabajamos con las energías físicas, mentales y emocionales.
El aceite más usado para todas las constituciones es el aceite de sésamo, que mejora la textura de la piel, el lustre y la vitalidad.
El sésamo contiene muchos nutrientes, incluidos el hierro, calcio, fósforo, magnesio y otros minerales. Contiene una encima especial que nutre muy bien el cerebro, razón por la cual se aplica en la cabeza y el pelo. Mejora la circulación, fortalece el sistema nervioso, posee propiedades calmantes y fortalecedoras. El aceite de sésamo también posee valiosas propiedades cosmetológicas ya que es rico en ácidos grasos esenciales y en vitamina E. Es el único aceite que penetra las siete capas de la piel nutriendo tejidos y órganos.

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