ESCUELA DE MOVIMIENTOS
¿Qué es el movimiento? ¿Quién se mueve?
¿Es el cuerpo que mueve la mente o es la mente que mueve el cuerpo?
¿De dónde proviene la atención?
¿Qué es la atención? ¿Dónde se origina? ¿Cómo se produce?
¿Qué porción de sí esta presente al leer esto?
¿Es la mente?, ¿la emoción?, ¿el cuerpo? ¿la respiración?
¿Hay algo por detrás de la mente, la emoción y el cuerpo?
¿Quién entiende? ¿Qué es lo que comprende?
Los movimientos enseñados por el Sr. Gurdjieff entrenaban estas ideas. Las tres fuerzas, la ley de octava y la ley de vibración siempre se vinculan con el ser humano como un todo compuesto de tres centros: el intelecto, la emoción y el cuerpo, y su relación con el ser esencial.
Como en la parábola del carruaje, el cochero y el amo. Estos tres centros son las tres maneras de procesar la experiencia e información que viene del cuerpo, del sentimiento, de los pensamientos e ideas. En Relatos de Belcebú, Gurdjieff habla constantemente acerca de los seres humanos como seres tricerebrados, y otras veces los llama tricentrados estableciendo una constante asociación de los tres centros en el acto de leer.
Gurdjieff centraba su enseñanza en alinear los tres centros con el Ser Esencial. Como siempre, el centro de toda verdadera enseñanza debe ser el Ser Esencial. Sin ello todavía no hay ser humano. Los tres centros descoordinados son gobernados por lo que Gurdjieff identificaba como el defecto principal. El defecto principal se refiere a “una mezcla de emocionalidad primitiva y asociaciones irrelevantes”, que la psicología sufi denomina “yo dominante”.
Los movimientos que impartía el Maestro de danza (como Gurdjieff prefería denominarse a si mismo) eran parte de un método completo de enseñanza. Lamentablemente sin un Maestro consumado en este arte sólo quedan fragmentos de la misma. Sin embargo una aproximación seria y metódica a través del estudio grupal del funcionamiento y la información contenidas en estas danzas, puede proporcionarnos invalorables beneficios:
1) La alineación
Las geometrías, las simetrías y asimetrías sobre las que están construidos los movimientos van reeducando el sistema nervioso y alineando la postura sobre los ejes y los diferentes centros de equilibrio del cuerpo.
2) La justa tensión
La complejidad de algunos movimientos y la sencillez de otros ofrecen una variedad de matices donde el ajuste constante del tono muscular se vuelve obligatorio. Sólo a través de la percepción de la tensión innecesaria y del esfuerzo inútil se puede lograr la excelencia en la acción.
3) La respiración
La respiración es un alimento y una fuente de renovación y vitalidad. Es un movimiento de intercambio y flujo entre lo interno y lo externo, entre el Ser interno y las circunstancias. Si bien los movimientos no trabajan de manera directa sobre la respiración, se podría decir que cada uno esta vinculado a un modo de respiración. Debe recordarse que no puede haber una respiración correcta sin una postura correcta.
4) La disociación
Sólo al desarmar una máquina y volver a armarla podemos saber como esta constituida. La disociación de los movimientos cuando las piernas siguen un patrón numérico y los brazos y la cabeza siguen otros distintos, fortalece la capacidad de atención y permite detener las asociaciones mentales y emocionales que nos mantienen fijos.
5) La concentración
La concentración es una capacidad natural de la psiquis que el asedio superficial y mediático se encarga de destruir y debilitar. Es una herramienta inapreciable y bien utilizada que se transforma en un puente para el verdadero conocimiento. Los movimientos de Gurdjieff estimulan esta capacidad natural de una manera orgánica al invitar, a través de la belleza de las danzas, a que los centros se alineen apropiadamente.
6) La presencia
La presencia es la consecuencia de la conciencia despierta. Para una conciencia despierta se necesita que la mente esté en el presente, que la emoción esté en el presente y que el cuerpo este vivo y atento. Las danzas y los movimientos vuelven permeables a influencias sutiles a quienes las ejecutan.
Estas influencias son, en relación a la mente, números, direcciones y patrones de desenvolvimiento de formas ocultas en la estructura del cuerpo, geometrías arquetípicas que dan forma al cosmos y al hombre. En relación a la emoción, es la música y los gestos que los movimientos convocan. En el cuerpo, las diferentes posturas y posiciones son el centro, la tierra donde está la cifra, el código y la proporción. Todos estos factores danzan juntos y se fusionan en una única presencia y en cada cual de acuerdo a su capacidad.
7) La doble atención
La división de la atención es funcional, no es un ejercicio solamente para entrenar la atención. Cuando se divide la atención se fuerza al Ser a hacerse presente. Cuando la división es provocada desde afuera el resultado es la hipnosis. La hipnosis colectiva del marketing y la publicidad es posible porque el ser humano no conoce sus centros. Cuando el Ser Esencial está presente se despliega silenciosamente en la circunstancia. Las danzas llamadas sagradas invocan con pureza y honestidad la presencia del Ser Esencial. La atención se divide para hacer presente el vacío. Allí puede obrar o no algo de una naturaleza superior, mas elevada y sutil.
Aquí hay un punto delicado. Tiene que ver con la dificultad de ver lo obvio. Muchas veces lo mas obvio es lo mas difícil de ver. La pasión y el deseo son obvias pero difíciles en sus modos de actuar.
El ser humano es una criatura y como tal ha sido creada; sea de un sólo soplo o por la evolución. Pero como criatura está sometido a las leyes de la materia, la electricidad y el magnetismo. Emana y atrae. Si el yo dominante es quien comanda la realización del movimiento, éstos pueden transformarse en el mejor de los casos en coreografías inofensivas o en magia barata.
Debe recordarse que los movimientos fueron creados con un propósito y nuestra invitación es a investigar en conjunto y descubrir ese propósito.
Fuente:
http://www.danzas-sagradas.com/escuela.htm

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