
Concepto y orígenes del Yoga Dinámico
En la actualidad el Yoga dinámico es el método de mayor crecimiento y difusión en todo el mundo. El primer difusor de este método fue el yogui hindú Sri. T. Krishsnamacharya, quien comenzó su carrera como profesor perfeccionando su estricta e idealista versión del Hatha Yoga (Ashtanga Yoga). Y, a medida que la corriente de la historia lo fue forzando a adaptar, se transformó en uno de los más grandes reformadores del Yoga.
Krishnamacharya desarrolló el sistema de Yoga Vinyasa, que consiste en practicar secuencias de posturas coordinadas con la respiración, en un suave y fluido ritmo, que lleva a equilibrar las zonas profundas del cuerpo y la mente. Sus cuatro más famosos discípulos fueron: Pattabhi Jois (Ashtanga Yoga), Bks. Iyengar (Iyengar Yoga), TKV. Desikachar (Viniyoga), Indra Devi (Yoga Clásico).
El Yoga dinámico es una manifestación del Hatha Yoga entendido como práctica espiritual. Es meditación en la quietud de la postura y meditación en el movimiento entre posturas. El Hatha Yoga clásico es por naturaleza dinámico.
Desde el punto de vista superficial el Yoga Dinámico es una excelente forma de ejercicio; desarrolla la flexibilidad, la fuerza, la resistencia y la vitalidad. El yoga Dinámico favorece la resistencia cardiovascular gracias a la continuidad de acción, y la resistencia muscular mediante el sostenimiento de la acción de los músculos mientras se mantienen las posturas. El alargamiento y la ausencia de contracción hacen que se desarrolle una fuerza profunda con menor masa muscular. El uso de los músculos, más que hipertrofiar las fibras musculares, incrementa su eficacia; de manera que el cuerpo se tonifica sin hacerse mas voluminoso.
El Yoga dinámico puede considerarse y utilizarse como un trampolín seguro y eficaz para alcanzar la práctica tradicional de Ashtanga Vinyasa. Se debe a que aclara cada uno de los aspectos técnicos del Hatha Yoga y los integra a la manera clásica, pero en formato modificado.
El Yoga dinámico se basa en la integración de las cinco técnicas clásicas del método de yoga: asana (quietud y forma), vinyasa (el fluir), bandha (energía e integración), pranayama (la respiración), dristhi (conciencia). Cada una de estas, es una dinámica y directa expresión de uno de los cinco elementos: tierra, agua, fuego, aire y espacio.
TIERRA: EL ELEMENTO DE LA ESTABILIDAD
Asana (quietud y forma):
Sus cualidades son forma, estabilidad, firmeza, cohesión, mantener, enraizar y hacer. Su expresión fundamental es la forma, o estructura, y es incorporado en la técnica de asana.
Se cultiva y expresa estableciendo en el cuerpo estabilidad (sthiram) y comodidad (sukham). La esencia de la estabilidad estructural, la alineación y por lo tanto de la comodidad, es la oposición. Todas las fuerzas, movimientos o acciones deben ser armonizados por fuerzas, movimientos o acciones opuestas.
AGUA: EL ELEMENTO DE FLUIDEZ
Vinyasa (fluir):
Las cualidades de Agua son movimiento, fluir, conectar, cambiar, adaptabilidad, potencia y sentir. La expresión fundamental de agua es movimiento, y es incorporada en la técnica de entrar y salir, llegar e irse: vinyasa. El ámbito de agua es la pelvis. Se cultiva y expresa aprendiendo a moverse suave y fluidamente al entrar, salir y entre asana.
La aplicación sutil de agua es sincronizar el movimiento corporal con la respiración. Esto une cuerpo y mente, invitando a la respiración a soportar el movimiento y al movimiento a generar la respiración. Establecer agua requiere la utilización de sensibilidad, el indicio de su presencia es su opuesto, potencia.
FUEGO: EL ELEMENTO DE TRANSFORMACIÓN
Los Bandhas (integración y energía):
Las cualidades de Fuego son transformación, purificación, fuerza, explosividad, intensidad, abundancia e inspiración. La expresión fundamental de fuego es transformación, produciendo cambio, y es incorporado en la técnica de bandha.
Fuego dinamiza las posturas, aviva el cuerpo, interioriza atención, purifica la mente y transforma la conciencia. Sin integración (bandha) no puede haber integridad. Sin integridad no puede haber totalidad. Sin totalidad no puede haber unidad (yoga).
Para establecer una relajada (sukham) quietud (sthiram) en el cuerpo-mente es necesaria contracción muscular.
Los bandhas representan la diferencia más sutil y evidente entre las posturas de Hatha Yoga y los ejercicios gimnásticos. Mediante ellos interiorizamos profundamente nuestra conciencia, generamos, contenemos y transformamos el calor y la energía, y modificamos la actividad de nuestro sistema nervioso.
AIRE: EL ELEMENTO DEL RITMO
Pranayama (respirar):
Las cualidades de Aire son expansión, llenar, ligereza, ritmo, gracia, movilidad y pensar. La expresión fundamental de aire es expansión, abrir o extensión, y es incorporado en la técnica de pranayama.
Sin ritmo nos bloqueamos en profundos patrones dualísticos de tensión física, mental y espiritual. Sin espacio en las articulaciones nos volvemos rígidos y secos.
Cuando las dinámicas integradoras de los bandhas son aplicadas en todo el cuerpo (sarvangabandha) abren (sukham) todas las articulaciones mientras simultáneamente las estabilizan (stiram). Entonces el cuerpo también se vuelve ligero y grácil. En el corazón y esencia de esta gracia se encuentra la actividad sin esfuerzo del mecanismo respiratorio.
Respirar se transforma entonces indirectamente desde todo el cuerpo. Esta aplicación de los bandhas en la totalidad del cuerpo (sarvangabandha) produce naturalmente respiración ujjayi.
Pranayama es el proceso de liberar nuestra respiración de las tensiones, de las restricciones impuestas por la vida
Nuestra respiración está íntimamente ligada a nuestra mente: a nuestros sentimientos y nuestros pensamientos. La calidad de nuestra respiración refleja nuestro estado mental.
ESPACIO: EL ELEMENTO DE CONTENCIÓN
Drishti (conciencia):
Espacio es el elemento primordial dentro del cual los cuatro elementos secundarios emergen y operan. Es el contexto dentro del cual los otros elementos interactúan, la matriz dentro de la que danzan. Las cualidades de espacio son inmediatez, presencia, vacuidad, franqueza, libertad y ser. Su expresión fundamental es consciencia o conciencia, y es incorporada en la técnica de drishti: atención espontánea, sin esfuerzo. El ámbito de espacio es todo lugar, su fuente es consciencia (abierta), su medio conciencia (de), y su clave: presencia. Conlleva a una conciencia directa y profunda de lo que está sucediendo, libre de imaginación, suposición, expectativa y proyección.
Acceder a la mente meditativa es el propósito de la práctica de yoga. Dentro de la mente meditativa el flujo de percepciones, incluyendo pensamiento, se aclara dentro del ritmo de conciencia, que ni oculta ni dificulta. Cualquier dualidad entre ambos se disuelve. La mente meditativa es una de quietud (sthiram) y deleite (sukham). Despreocupada de todo está directamente presente a lo que está sucediendo (acciones y percepciones). Las profundidades de esta presencia aclara lo que es (el flujo rítmico de conciencia en sí).
Cada una de estas, es una dinámica y directa expresión de uno de los cinco elementos: tierra, agua, fuego, aire y espacio.
Es conciencia sensible de lo que se está haciendo. Dirigir la mente justo a lo que se está haciendo. Haciendo ajustes en las cuatro técnicas secundarias de asana, vinyasa, bandha y pranayama.
A través de la dinámica creada entre nuestra atención y nuestras acciones, emerge una conciencia meditativa.
Ashtanga Yoga:
Pattabhi Jois resume el sistema Ashtanga Yoga en tres puntos de atención o acción que incluyen estos cinco elementos:
Tristhānam avalokayet
Tristhana: Significa tres puntos de atención o acción: posturas (asanas), sistema de respiración y movimiento (vinyasa) y puntos de focalización (dristhis).
Estos tres son muy importantes para la práctica de yoga, y corresponde a tres niveles de purificación: el cuerpo, el sistema nervioso y la mente. Siempre son realizados conjuntamente.
Fuente:
En la actualidad el Yoga dinámico es el método de mayor crecimiento y difusión en todo el mundo. El primer difusor de este método fue el yogui hindú Sri. T. Krishsnamacharya, quien comenzó su carrera como profesor perfeccionando su estricta e idealista versión del Hatha Yoga (Ashtanga Yoga). Y, a medida que la corriente de la historia lo fue forzando a adaptar, se transformó en uno de los más grandes reformadores del Yoga.
Krishnamacharya desarrolló el sistema de Yoga Vinyasa, que consiste en practicar secuencias de posturas coordinadas con la respiración, en un suave y fluido ritmo, que lleva a equilibrar las zonas profundas del cuerpo y la mente. Sus cuatro más famosos discípulos fueron: Pattabhi Jois (Ashtanga Yoga), Bks. Iyengar (Iyengar Yoga), TKV. Desikachar (Viniyoga), Indra Devi (Yoga Clásico).
El Yoga dinámico es una manifestación del Hatha Yoga entendido como práctica espiritual. Es meditación en la quietud de la postura y meditación en el movimiento entre posturas. El Hatha Yoga clásico es por naturaleza dinámico.
Desde el punto de vista superficial el Yoga Dinámico es una excelente forma de ejercicio; desarrolla la flexibilidad, la fuerza, la resistencia y la vitalidad. El yoga Dinámico favorece la resistencia cardiovascular gracias a la continuidad de acción, y la resistencia muscular mediante el sostenimiento de la acción de los músculos mientras se mantienen las posturas. El alargamiento y la ausencia de contracción hacen que se desarrolle una fuerza profunda con menor masa muscular. El uso de los músculos, más que hipertrofiar las fibras musculares, incrementa su eficacia; de manera que el cuerpo se tonifica sin hacerse mas voluminoso.
El Yoga dinámico puede considerarse y utilizarse como un trampolín seguro y eficaz para alcanzar la práctica tradicional de Ashtanga Vinyasa. Se debe a que aclara cada uno de los aspectos técnicos del Hatha Yoga y los integra a la manera clásica, pero en formato modificado.
El Yoga dinámico se basa en la integración de las cinco técnicas clásicas del método de yoga: asana (quietud y forma), vinyasa (el fluir), bandha (energía e integración), pranayama (la respiración), dristhi (conciencia). Cada una de estas, es una dinámica y directa expresión de uno de los cinco elementos: tierra, agua, fuego, aire y espacio.
TIERRA: EL ELEMENTO DE LA ESTABILIDAD
Asana (quietud y forma):
Sus cualidades son forma, estabilidad, firmeza, cohesión, mantener, enraizar y hacer. Su expresión fundamental es la forma, o estructura, y es incorporado en la técnica de asana.
Se cultiva y expresa estableciendo en el cuerpo estabilidad (sthiram) y comodidad (sukham). La esencia de la estabilidad estructural, la alineación y por lo tanto de la comodidad, es la oposición. Todas las fuerzas, movimientos o acciones deben ser armonizados por fuerzas, movimientos o acciones opuestas.
AGUA: EL ELEMENTO DE FLUIDEZ
Vinyasa (fluir):
Las cualidades de Agua son movimiento, fluir, conectar, cambiar, adaptabilidad, potencia y sentir. La expresión fundamental de agua es movimiento, y es incorporada en la técnica de entrar y salir, llegar e irse: vinyasa. El ámbito de agua es la pelvis. Se cultiva y expresa aprendiendo a moverse suave y fluidamente al entrar, salir y entre asana.
La aplicación sutil de agua es sincronizar el movimiento corporal con la respiración. Esto une cuerpo y mente, invitando a la respiración a soportar el movimiento y al movimiento a generar la respiración. Establecer agua requiere la utilización de sensibilidad, el indicio de su presencia es su opuesto, potencia.
FUEGO: EL ELEMENTO DE TRANSFORMACIÓN
Los Bandhas (integración y energía):
Las cualidades de Fuego son transformación, purificación, fuerza, explosividad, intensidad, abundancia e inspiración. La expresión fundamental de fuego es transformación, produciendo cambio, y es incorporado en la técnica de bandha.
Fuego dinamiza las posturas, aviva el cuerpo, interioriza atención, purifica la mente y transforma la conciencia. Sin integración (bandha) no puede haber integridad. Sin integridad no puede haber totalidad. Sin totalidad no puede haber unidad (yoga).
Para establecer una relajada (sukham) quietud (sthiram) en el cuerpo-mente es necesaria contracción muscular.
Los bandhas representan la diferencia más sutil y evidente entre las posturas de Hatha Yoga y los ejercicios gimnásticos. Mediante ellos interiorizamos profundamente nuestra conciencia, generamos, contenemos y transformamos el calor y la energía, y modificamos la actividad de nuestro sistema nervioso.
AIRE: EL ELEMENTO DEL RITMO
Pranayama (respirar):
Las cualidades de Aire son expansión, llenar, ligereza, ritmo, gracia, movilidad y pensar. La expresión fundamental de aire es expansión, abrir o extensión, y es incorporado en la técnica de pranayama.
Sin ritmo nos bloqueamos en profundos patrones dualísticos de tensión física, mental y espiritual. Sin espacio en las articulaciones nos volvemos rígidos y secos.
Cuando las dinámicas integradoras de los bandhas son aplicadas en todo el cuerpo (sarvangabandha) abren (sukham) todas las articulaciones mientras simultáneamente las estabilizan (stiram). Entonces el cuerpo también se vuelve ligero y grácil. En el corazón y esencia de esta gracia se encuentra la actividad sin esfuerzo del mecanismo respiratorio.
Respirar se transforma entonces indirectamente desde todo el cuerpo. Esta aplicación de los bandhas en la totalidad del cuerpo (sarvangabandha) produce naturalmente respiración ujjayi.
Pranayama es el proceso de liberar nuestra respiración de las tensiones, de las restricciones impuestas por la vida
Nuestra respiración está íntimamente ligada a nuestra mente: a nuestros sentimientos y nuestros pensamientos. La calidad de nuestra respiración refleja nuestro estado mental.
ESPACIO: EL ELEMENTO DE CONTENCIÓN
Drishti (conciencia):
Espacio es el elemento primordial dentro del cual los cuatro elementos secundarios emergen y operan. Es el contexto dentro del cual los otros elementos interactúan, la matriz dentro de la que danzan. Las cualidades de espacio son inmediatez, presencia, vacuidad, franqueza, libertad y ser. Su expresión fundamental es consciencia o conciencia, y es incorporada en la técnica de drishti: atención espontánea, sin esfuerzo. El ámbito de espacio es todo lugar, su fuente es consciencia (abierta), su medio conciencia (de), y su clave: presencia. Conlleva a una conciencia directa y profunda de lo que está sucediendo, libre de imaginación, suposición, expectativa y proyección.
Acceder a la mente meditativa es el propósito de la práctica de yoga. Dentro de la mente meditativa el flujo de percepciones, incluyendo pensamiento, se aclara dentro del ritmo de conciencia, que ni oculta ni dificulta. Cualquier dualidad entre ambos se disuelve. La mente meditativa es una de quietud (sthiram) y deleite (sukham). Despreocupada de todo está directamente presente a lo que está sucediendo (acciones y percepciones). Las profundidades de esta presencia aclara lo que es (el flujo rítmico de conciencia en sí).
Cada una de estas, es una dinámica y directa expresión de uno de los cinco elementos: tierra, agua, fuego, aire y espacio.
Es conciencia sensible de lo que se está haciendo. Dirigir la mente justo a lo que se está haciendo. Haciendo ajustes en las cuatro técnicas secundarias de asana, vinyasa, bandha y pranayama.
A través de la dinámica creada entre nuestra atención y nuestras acciones, emerge una conciencia meditativa.
Ashtanga Yoga:
Pattabhi Jois resume el sistema Ashtanga Yoga en tres puntos de atención o acción que incluyen estos cinco elementos:
Tristhānam avalokayet
Tristhana: Significa tres puntos de atención o acción: posturas (asanas), sistema de respiración y movimiento (vinyasa) y puntos de focalización (dristhis).
Estos tres son muy importantes para la práctica de yoga, y corresponde a tres niveles de purificación: el cuerpo, el sistema nervioso y la mente. Siempre son realizados conjuntamente.
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